BENILDE HURTADO AGOSTO 01/11

Mis recuerdos de ella son demasiados, cuando era una niña, con ella jugaba a preparar la comida, nos la servíamos en los platos, vasos, tazas y demás loza de barro que ella me había llevado de su pueblo natal, “Tarecuato”; nos sentábamos en la terracita que tiene la casa, a la vista de todos lo que pasaban y se detenían a saludarla, nuestras sillas eran pequeñas como lo era yo, la mesa era una lámina que tenía el logo de algún refresco,  la sosteníamos con cubetas, ella acomodaba todo de tal manera que yo me imaginará que era una casita, sacaba los cojines de los sillones,  me hacia tortillas al tamaño de la palma de mi mano.

Conforme pasaron los años y yo iba creciendo, los recuerdos y aventuras eran distintas, una tarde me propuso que vendiéramos fruta, en lugar de que me gastara mi dinero en comprar toda la tarde mangos o pepinos preparados que los vendiera, ella pondría el dinero para la inversión y yo lo trabajaría, accedí con la condición de que ella estuviera conmigo, ayudándome, y accedió, a la mañana siguiente fuimos a comprar la fruta, los limones, el chile, las bolsas, los tenedores, y demás, comenzamos esa misma tarde y para nuestra sorpresa terminamos con todo lo que llevamos, felices por el resultado decidimos seguir con nuestra hazaña, recuerdo que mis amigos de ese entonces iban a la casa a comprar, cuando ya habíamos guardado todo,  pasaron unas semanas y al ver el resultado los vecinos nos copiaron la vendimia, así que decidimos dejar el negocio,  pues ya no estábamos obteniendo las mismas ganancias, jajajaja…
Comenzaron los gustos por los chicos y ella seguía ahí, viendo como  me emocionaba con el chico de mis sueños, de ese entonces, me decía que me animara que le hablará, que no era feo, que no me daría tantos problemas, y me repetía su lema “LOS HOMBRES FEOS, DAN MUCHO TRABAJO, por eso no te fijes en los feos, son conflictivos, chismosos, y además vanidosos, tú no pierdas el tiempo,  no pierdas los pesos de vista por centavos”.
Todas las tardes nos dormíamos un rato, me hacia reír con sus frases, dichos, para todo tenía uno “al centavo”, bastaba con sentarte a su lado para que te estuviera  diciendo barbaridad y media.
Una tarde recibí sonó mi teléfono, preguntando por el pariente de Benilde Hurtado, quien había tenido un accidente y estaba muy grave en el hospital, solo respondí, en donde, y voy para allá, los enfermeros trataron de comunicarse con la familia, Beny les había dado el nombre de mi tía para que la localizarán, dando el nombre de su trabajo, pero ese día mi tía no estaba en su lugar, aún no sé cómo es que dieron conmigo, pero lo agradezco,  intente comunicarme con toda la familia y no localice a nadie, estaba desesperada, y preocupada, por fin me encontré con mi tío, le relate la llamada y nos dirigimos al Centro Médico, al llegar preguntamos por ella, pero la estaban atendiendo y necesitaban sus papeles del seguro para poder continuar con el tratamiento, de modo que me tocó quedarme a esperar noticias mientras todos iban a cambiarse, buscar los papeles e informar a la familia, las referencias que teníamos hasta ese momento eran, la atropello un camión, está muy grave, necesitamos operar de inmediato, alguien debe firmar la responsiva, tiene los órganos reventados.
Respiré hondo y busque una silla vacía para aguardar mientras me llamaban o llegaban con todos los documentos, no pasaron más de 15 minutos cuando piden se acerque el pariente de Benilde Hurtado,  salte de la silla, y me dirigí a la recepción, me pidieron una identificación, que de suerte si la traía, y me indicaron donde localizarla, estaba en urgencias, entre y me tope con 40 o 50 camillas, en su mayoría con las cortinas cerradas, solo se escuchaban los gritos de dolor, y los quejidos,  no la encontraba, y mi desesperación estaba apoderándose de mí, a lo lejos vi una área restringida que decía TTRAUMATOLOGÍA, estaban 10 médicos atendiendo al enfermo,  mientras yo seguía buscando, ellos entraban y salían diciendo la gravedad del paciente, y las pocas posibilidades de que se recuperará.
Continúe caminando entre los pasillos hasta que quede justamente en TRAUMATOLOGÍA, ella era la paciente de la que escuche no tenía posibilidad alguna, cuando la vi, me trague las lagrimas como pude,  estaba morada negra, el camión no la atropello, la arrastro por media calle, ella solo se sostuvo con una mano, y la otra iba arrastrando por el piso, la carne se le reventó, y la cocieron con puntadas largas, cuando me vieron ahí, me preguntaron si éramos parientes, solo moví mi cabeza aceptándolo, me abrieron el paso para que la viera, estaba consciente, no perdió el conocimiento en ningún momento, sabía que enfermero tenía su cartera, sus lentes, y que camión había tomado, relato el accidente nuevamente, y yo solo escuchaba y maldecía al hijo de puta que se atrevió a hacerle ese daño a un anciana de 70 años, pero estaba viva, y eso lo agradecía, le di un beso en la frente, de pronto un enfermero me dice, toma a tu enferma y vete a rayos X, ahí le hacen un  examen, después te vas por el mismo pasillo y buscas tal cosa, de ahí vas con ella a que le saquen sangre en tal modulo, después te regresas, y solo pensaba, ¿me la llevo en el lomo o cómo?,  quitaron el suero de donde lo cuelgan y lo pusieron a su costado, la amarraron con la sabana que tenía para que no se le fuera a caer el brazo y se lastimara, ella solo se lo sujetaba fuerte, al menos con las fuerzas que podía tener, pero se le resbalaba, así que emprendí mi camino con la camilla y ella diciéndome, no te preocupes estaré bien, y yo solo respirando hondo y viendo pa’ otro lado, tragándome las lagrimas, por fin hice todo lo que me pidieron,  y regresamos a urgencias,  la siguieron atendiendo, y me pidieron esperara afuera.
A las dos horas regresaron todos,  más cómodos, pues la noche seria larga, la tenían programada para meterla a quirófano a las 10 pm,  porque no había disponible antes, la duración sería de 6 horas, aun no definían porque lado abrirían, la segunda opinión era que el eco reportaba que todos los órganos estaban inflamados y se corría el riesgo de afectar uno, las últimas palabras del médico antes de entrar a intervenirla fueron, “recen, si yo salgo antes de 4 hrs, todo termino mal, pero si me tardo más, es que aun tiene posibilidades”, pasaron dos horas y el médico salió, todos bajamos los hombros, y nos levantamos con la esperanza que no fuera como él lo había dicho, se quito el gorro de la cabeza y pensé ya valió madres, mi tío fue el que se acerco a escuchar que había sucedido, al vernos las caras el doctor dijo, “Tiene muchas ganas de vivir, es muy fuerte, aguanto”, estará en terapia intensiva, afortunadamente ningún órgano esta lastimado, solo inflamado, vayan a descansar no hay necesidad de que se queden, traten de dormir, mañana la reviso a primera hora, esa noche regresamos a casa sin decir palabra alguna, mis lagrimas no dejaban de correr por mis mejillas,  no sé si el tiempo paso muy rápido, pero cuando menos esperamos eran las 6 am, todos nos levantamos, desayunamos y nos alistamos para ir a la clínica, al llegar nos turnamos para poder verla de lejos, fueron llegando la familia, pidieron donadores de sangre, fui la primera en pasar.
Llegó mi abuela cuando estaba donando la sangre, al verme se levanto y me dijo “ Y tú tan cobarde para las agujas, -me abrazo- gracias”, solo dije es Beny, mi abuela.
Al siguiente día, nos permitieron verla, éramos tantos los que estábamos esperando sus noticias que hicimos una carrera de relevos, teníamos 15 minutos para verla, y éramos 20, nos veíamos para decidir quién pasaba, decidimos correr, solo darle un beso, para que todos tuviéramos la oportunidad, cuando entre ella despertó, me dijo Karla, tú me llevaste a que me hicieran los análisis, me acuerdo, comencé a llorar y le dije, te necesito, así que recupérate. La bese nuevamente en la frente, pues ya me estaban apurando.
La dieron de alta.
Pasaron otros años y le dijeron que debían quitarle la matriz,  y se le interno, por la edad , o por alguna otra razón, la anestesia quizás, al salir del hospital le dio una embolia que le paralizo medio cuerpo, mi mamá la estaba ayudando a ir al baño cuando sucedió todo, la ambulancia llego muy rápido y nuevamente estuvo en el hospital, la dieron de alta, con masajes como parte de su tratamiento, se volvió a levantar, a caminar lento,  se enseño a comer con la mano izquierda, volvió a decir sus refranes,  me seguía haciendo reír.
Te admiro, admiro tus ganas de vivir, tu pasión, eres una guerrera ante mis ojos, me enseñaste a no darme por vencida, a salir victoriosa en cualquier situación, gracias Beny.
La semana pasada me informan que estaba delicada de salud, tenía ulceras en el estomago, que le estaban ocasionando hemorragias muy fuertes, que debían internarla nuevamente, estuvo tres días en el hospital, el lunes de Agosto 01 por la madrugada falleció mientras dormía, me comentan que su respiración cambio, que ya no quería abrir sus ojos, y no comía. Le dieron los santos olios, se fue en paz.
Mientras trato de confortarme por no haber podido despedir su cuerpo,  busque una iglesia para sentirme cerca, lo más curioso no es que la encontré- pedí una misa por ella- si no supe donde quedo, aun no sé donde está ubicada, pero este sábado ya tengo una cita, no puedo faltar.
Benilde Hurtado Torres cuata colgada de dos alcayatas, como se decía así misma, te quiero, te extrañaré, gracias por todos esos momentos hermosos que pase a tu lado, no puedo evitar que mis lagrimas salgan y no quiero evitarlo,  te lloraré el tiempo que así deba ser, no sé si estas en un lugar mejor, solo sé que me harás falta.
¿Quién me hará mis chilaquiles, o mi mole, dime? Ya no podré recostarme en tu regazo… discúlpame por no haber estado ahí, viéndote recoger tus pasos…  Me quedo con tu última imagen,  pero  …. olvidaste darme tu bendición Beny!!!!!... Solo aprieto el estomago, contengo el llanto durante el día, tengo herido el corazón Beny, ¿qué se hace en estos casos?, ¿algún refrán? hoy colecciono todas las imágenes donde tú apareces, hare mi álbum, me conformaré con eso mientras me resigno.
MORGANA

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