lunes, 1 de agosto de 2011

JULIO VEINTIDOS

Hace tiempo que me he guardado las ganas de escribir, quizás no encontraba el momento, o la inspiración no surgía, cuando estaba en casa me imaginaba relatando mis anécdotas y las frases que deseaba las describieran, todo fue pasando tan rápido, que ahora estando a muchos kilómetros de lo que yo llamaba hogar, me hace voltear la mirada y reconocer las maravillosas experiencias que he tenido, todas y cada una de ellas han sido acompañadas por mis mas grandes amigos, amores, mi familia por elección diría mi bella Amore.

Quizás por ahí debería comenzar, hace un par de años llegue a Guadalajara con la idea de estar solo una par de semanas, regresarme a Puebla y continuar con lo que tenía planeado, grave error, planear, varias de las ocasiones no ha sucedido nada como lo tenía en mente, pero la vida es sabía o eso quiero creer, el par de semanas se convirtieron en años, 5 para ser exacta.

Hace un par de meses, y después de mucho tiempo de añorarlo viví sola, (compartí casa por un tiempo, pero eso no funciona si no eliges bien a la persona); no sé si la casa me estaba esperando o fue simple casualidad de encontrarla, después de buscar por 2 semanas alguna casa o departamento que se convertiría en mi hogar, Anafilia me comento que en su colonia se rentaba una casita, cuando llegue me gusto tanto, tenía muchos desperfectos, pero me sentí a salvo, en casa, y la rente, las primeras dos noches mi compañera y yo dormimos en cajas de cartón para no resentir el frio, con un par de chamarras encima, para que el suelo no estuviera tan duro, ja!, y no que decir del frío, estaba que mordía.

Al tercer día nos llevaron los colchones, por fin!!!, adore mi cama, a la semana me compre mis bases, cuando vi mi camita, en alto, con mi colcha multicolores, no pude contener un par de lagrimas, estaba realizando mi sueño, después me prestaron una televisión, que no se veía por qué no tenia antena, se surtió el gas, conectamos la parrilla, (que no dejaba de darnos sustos cada que la prendíamos y/o apagábamos), y poco a poco se fue llenando de sonrisas, de lagrimas, de anécdotas, de suspiros, de confesiones, de grandes charlas, de tardes acompañadas por café y cigarros, prisas por salir a trabajar, comidas, ahora que lo recuerdo todo, QUE FELIZ FUI EN MI CASITA AZUL, la última tarde entre esas paredes agradecí todo lo brindado, me hizo fuerte, creo que cambie, un poco o mucho, pero entre esas paredes me fortalecí, se crearon lazos muy fuertes, reencuentros, respiros hondos, nuevos amigos, nuevos conocidos, sin olvidar los sustos que nos daban las visitas no deseadas, que se escondían en los cajones, ja ja!!
No puedo negar que me divertí mucho con mis dos compañeros de casa, aprendí mucho!!!

Los días iban pasando y Anafilia conocía más gente, al igual que yo, poco a poco nuestros círculos de abrieron, crecieron no de manera lenta, pero si a paso firme, yo me reencontré con una amiga que tenia sin verle 10 años, y fue como si la hubiese dejado de ver un día antes, me complace verla tan feliz, tan llena de vida, en su nueva faceta de madre, ese día viaje a Michoacán para verla, baje del camión, nos abrazamos, reímos, recordamos viejos tiempos, fue como llegar a casa nuevamente, me sentí tan en familia, que esto solo me ha pasado con tres de mis amigas, primero fue en Michoacán y las otras dos en Puebla, donde Amore es una de ellas, (Gracias bella), no tengo palabras para expresar lo lindo que me han hecho sentir y en ocasiones creo que corresponder el afecto no es suficiente.

Extraño escuchar sus risas, sus palabras, en esa casita forme una familia, amigos que se han convertido en gente importante para mí, sin evitar nombrar al caballero de sonrisa coqueta y mirada tierna, que Anafilia denomina Cabrón, pase las mejores noches de parranda, cantábamos hasta quedar sin voz, reíamos a carcajadas, hasta quedarme afónica, muda, donde el brillo de mis ojos me reafirmaba lo bien que yo MORGANA me sentía, por fin tranquila, por fin FELIZ, por fin conmigo, en PAZ, disfrutando, eso es lo que hice DISFRUTAR de todo, de las tardes de lluvia, de inundaciones, de patear trozos hielo, de tardes de billar, wow, que lindos recuerdos, a solas y en compañía de quien decidiera llegar a casa, las puertas siempre abiertas para todos.

Ahora a miles de kilómetros del que era mi hogar, empiezo a construir el que por un tiempo será mi hogar, no puedo decidir qué tiempo estaré aquí, pero si quiero que sea igual de maravilloso que los últimos meses en guanatos.

Cuando aborde el avión no pude evitar que mis lagrimas salieran no fue ni será una despedida es un hasta pronto, hace tiempo creí haber echado raíces, pero mis raíces siempre estarán donde están mis afectos, donde estar toda la gente que amo, sin importar si nos vemos o no, porque lo sentimos, hemos comprobado que la distancia solo hace estragos si lo permitimos, y sé que no es así.

Llegue de noche a esta playa, con el calor en contra, pero mi estadía ha sido maravillosa, aprendo a manejar, a conocer paisajes que mis ojos no habían visto, el mar me recibió con los brazos abiertos, y yo solo espero todo lo que me quiera brindar, ahora aquí quiero que sea mi hogar, por el tiempo que me quiera tener cerca.

Hoy 22 de Julio a las 10:32 de la noche, agradezco todo lo vivido, extraño a todos lo que ahora forman parte de mi vida, sin su apoyo, sin sus hombros, sin sus abrazos, jamás será lo mismo.

Los adoro.
GRACIAS!!!

Morgana

1 comentario:

anadivitis dijo...
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